Vender por WhatsApp e Instagram desde tu tienda en Costa Rica
Casi todo lo que te llega al mensaje directo es lo mismo: cuánto vale, si queda la M, si mandás a Grecia y si aceptás apartado. Charlo contesta al instante, cotiza el envío y recibe el SINPE Móvil. Vos volvés a atender a la clienta que está frente al perchero.
Las cuatro preguntas que te repiten todos los días
Ninguna necesita tu criterio. Todas necesitan respuesta antes de que la clienta siga viendo otras cuentas.
«¿Todavía tenés la M?»
Charlo responde contra tu catálogo, no de memoria. Si llevás las existencias por talla, dice cuáles quedan y deja de ofrecer lo agotado.
«¿Cuánto sale el envío a Guápiles?»
Cotiza con tus zonas, tu tarifa plana o tu cobro por kilómetro. El número que dice es el que vos cobrás, sin redondeos.
«¿Y si no me queda, lo puedo cambiar?»
Repite tu política de cambios completa: plazo, etiqueta puesta, factura. Igual la vez número cien que la primera, a las once de la noche.
«¿Aceptan apartado?»
Explica cuánto se abona y hasta cuándo guardás la prenda. Y cuando llega el comprobante de SINPE Móvil, lo cruza contra el monto del pedido.
De un mensaje directo a la venta cobrada
La historia de la mañana trae compradoras a las nueve de la noche, cuando vos ya cerraste.
Recomienda, no despacha
Nada de menús de botones. Charlo lee el catálogo que ya cargaste y contesta como contesta una vendedora: con la prenda, el precio y las medidas.
Cierra en el mismo chat
Cotiza el envío con tus zonas, crea el pedido con su código corto y pide el SINPE. Del comprobante saca monto, fecha y referencia y los cruza contra el total: si coincide, confirma; si no, te lo levanta. Está contado en la página de verificación de comprobantes de SINPE Móvil La verificación del comprobante viene en los planes Growth y Pro; tomar el pedido y cotizar el envío, en todos, el gratis incluido. La conversación va por WhatsApp; el día que Meta apruebe Instagram va a ser idéntica ahí: es el mismo Empleado Digital con el mismo catálogo.
Transferencia exitosa: ₡27 400
Referencia: 771204558
Fecha: hoy, 21:07
✓ Coincide con el pedido #B7K2M4
Tu catálogo deja de vivir en la parrilla de Instagram
Una publicación de hace tres semanas con el precio enterrado en los comentarios no es una vitrina.
Tu tienda tiene su propia dirección —del tipo tunegocio.charlo.io— con la disposición Vitrina: pocas prendas, foto grande y aire alrededor, la pensada para boutiques y no para un minisúper. Ese es el enlace de la bio de Instagram y el de la tarjeta de la feria.
Cada prenda tiene su ficha con foto, precio y descripción, y lo que marcás agotado deja de poder pedirse. El pedido no muere ahí: entra a la conversación de WhatsApp con tu Empleado Digital adentro, que conoce el código y el monto. Todo el producto está en la tienda en línea con pagos por SINPE, y vende en todos los planes, incluido el gratis.
El DM, el WhatsApp y el Messenger en una sola bandeja
Hoy la misma clienta te escribe por los tres y vos contestás dos veces sin saberlo.
WhatsApp trabaja desde el primer día. El mensaje directo de Instagram y el de Messenger están en aprobación con Meta: apenas entren, se conectan con tu página de Facebook y arrancan desde el plan gratis igual que WhatsApp (está en los planes y sus canales). Todo cae en la misma bandeja: Charlo atiende y vos entrás cuando querés, con todo el historial de la clienta a la vista. Lo que no le toca —un reclamo, una devolución fuera de plazo— lo entrega a una persona.
Si estás ordenando la venta por chat, la guía larga es cómo vender por WhatsApp en Costa Rica: catálogo, tiempos de respuesta y cobro.
Lo que Charlo te pregunta si vendés ropa
La configuración cambia según el giro. A una soda le pregunta por el horario de cocina; a tu tienda, por esto:
- Qué tallas manejás y si el inventario lo llevás por talla o solo por producto.
- Tu política de cambios y devoluciones: plazo, con o sin etiqueta, con o sin factura.
- Tiempos y costo de envío por provincia, y si hay retiro en tienda.
- Si hacés apartados o pagos en tractos, y bajo qué condiciones.
- Tu tabla de medidas, si la tenés, para contestar «¿me quedará?» con números.
- Si reponés las tallas agotadas o la prenda sale definitiva.
Seis respuestas que ya te sabés de memoria y que cambian lo que contesta tu Empleado Digital. No hay flujos que dibujar ni botones que programar: se responden conversando, el día que abrís la cuenta.
Preguntas de las tiendas y boutiques
¿Charlo sabe qué tallas me quedan?
Depende de cómo llevés el catálogo. Si cargás cada talla como su propio artículo con existencias, contesta con lo que hay y deja de ofrecer lo agotado. Si el inventario lo llevás solo por producto, responde el rango que configuraste y te pasa la consulta puntual.
¿Contesta los mensajes directos de Instagram o solo WhatsApp?
Hoy, WhatsApp. Instagram y Messenger están en aprobación con Meta; apenas entren, se conectan con tu página de Facebook y caen en la misma bandeja, desde el plan gratis, porque ningún canal está atado a un plan.
¿Puede manejar apartados y pagos en tractos?
Charlo explica tu política tal como la escribiste: cuánto se abona, en cuántos tractos y hasta cuándo guardás la prenda. Lo que no hace es dar por bueno un abono que no cuadra con el pedido: eso te lo levanta a vos.
¿Qué hace si la clienta quiere cambiar la talla o devolver?
Repite tu política de cambios y devoluciones —plazo, etiqueta, factura— sin cansarse. Es media bandeja de una boutique y nada de eso necesita tu criterio. Lo que sí se sale de la política se lo entrega a una persona.
¿Sirve si vendo solo por Instagram y no tengo página web?
Para eso está la tienda pública: tu catálogo en una dirección propia del tipo tunegocio.charlo.io, con la disposición Vitrina —pocas prendas, foto grande—, la pensada para boutiques. Ese enlace va en la bio y el pedido sigue por WhatsApp.
¿Cómo cobro los envíos a otras provincias?
Escribís tus zonas como las pensás —Grecia, Pérez Zeledón, San Carlos— con su precio, o una tarifa plana, o un cobro por kilómetro. Charlo cotiza con ese número exacto; si la dirección se sale de tus zonas, te pasa el caso en vez de inventar un flete.
Tu tienda puede estar contestando hoy
Abrí la cuenta gratis, cargá tus prendas y dejá que el Empleado Digital atienda el próximo «¿queda la M?».
